Desnudos en la bici

La verdad es que el tiempo era bastante desapacible. Pero allí estaba un más que animoso grupo de ciclistas (de la Asamblea Ciclista) dispuesto a llamar la atención. Y lo cierto es que lo consiguen. Ni pasan desapercibidos, ni nadie que les ve deja de preguntarse qué quieren, qué reclaman. Todos los medios se hacen eco, y el mensaje es bien claro y sencillo. De manera que la IV Marcha Ciclonudista fue un éxito. Muy bien. Una magnífica forma de presentar las ideas.

1 comentario:

Juan dijo...

Pues sí, allí estuvimos por cuarto año consecutivo. La cosa es llamar la atención, pero también quitarnos el miedo. Y no me refiero solo al miedo de salir desnud@s; la Asamblea Ciclista, con sus Masas Críticas y otras actividades nos ha quitado a mucha gente el miedo de usar cotidianamente la bici, y ya no sabemos movernos de otra forma por la ciudad. Hay que agradecérselo.

Y la experiencia en sí, de lo más liberadora. No sé, quizá hay algo de instintivo, de vuelta a los orígenes, pero la verdad es que por algún motivo el salir a la calle desnudo supone una descarga de adrenalina y una sensación de comunidad con el resto de lo más sana.

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